

El própolis es una sustancia elaborada por las abejas, a partir de componentes resinosas de las plantas. Está formado por resinas, bálsamos, aceites esenciales y materia orgánica, entre las que destacan los flavonoides como la galangina y la quercitina. Su presentación en forma líquida también permite el uso externo, pudiendo enriquecer la crema hidratante, la pasta de dientes o el champú.