
El efecto ionizador se produce por el calor de la piedra de sal, por tanto ha de estar encendida la bombilla o la vela. Las lámparas de sal son ionizadores naturales, despiden iones negativos, absorven el exceso de ondas electromagnéticas emitidas por los aparatos eléctricos. Favorecen la concentración, relajación y bienestar general.
Presentación: Lámpara de sal grande