

Según su creadora Neide Margonari, esta esencia:
Trabaja la energía de la alegría y la felicidad. Esta esencia floral nos conecta con nuestro niño interior. Es indicado para los que perdieron la capacidad de reír y de anhelar la felicidad.
Actúa contra los sentimientos de desesperanza, ansiedad y de tristeza.
Actitudes, palabras, pensamientos malos y negativos bloquean el pasaje de la luz por los electrones que componen nuestros cuerpos, el físico y el suprafísico siendo esta la causa de las enfermedades.
La enfermedad física es la cristalización de una postura erronea en nuestra personalidad, es un disturbio energético, que se genera en uno de los cuerpos suprafísicos: etérico, emocional o mental.
Las esencias florales de Saint Germain ayudan a disolver estos bloqueos energéticos.