

El incensario de culto Kodai está hecho en porcelana blanca de Arita. Su forma delicada y su color están inspirados por la belleza de las flores, simbolizando pureza e inocencia. Se trata de una pieza exclusiva con un nivel refinamiento excepcional.
La ciudad de Arita en la prefectura de Saga es la cuna de la porcelana en Japón. A principios del siglo XVII, un coreano llamado Ri Sampei se instaló en la región. Gracias a su dominio de los hornos de altas temperaturas y a la proximidad de un yacimiento de caolín, Ri Sampei fue capaz de fabricar porcelana con una calidad similar a la de los chinos, poniendo así fin a siete siglos de monopolio por su parte. Muy popular en el siglo XVIII, la porcelana de Arita se exportó mucho a Europa y contribuyó de manera significativa à la prosperidad de la región.