

La bebida de pan fermentado es rica en ácido láctico, lactobacterias vivas (5 millones por ml), minerales, vitaminas del grupo B, oligoelementos y enzimas
Las Lactobacterias desempeñan un papel importante en diversas partes y funciones del cuerpo como la flora intestinal, la digestión, la protección de la piel y de las mucosas, etc.
La flora intestinal lleva a cabo parte de la digestión, elimina toxinas y sintetiza vitaminas, ácidos biliares, inmunoglobulinas, precursores de la glucosa y enzimas fundamentales para el buen funcionamiento del organismo humano.
El ácido láctico es un desinfectante natural, biológico, tanto en el cuerpo como fuera de él. También es una fuente de energía para los músculos del esqueleto y especialmente para el corazón. Así mismo, el ácido láctico interviene en diversas funciones del metabolismo.
Las enzimas son substancias activas imprescindibles que intervienen en multitud de procesos del metabolismo (grasas, azúcares, circulación, eliminación...) y de la digestión.
Las lactobacterias de cereales panificados han demostrado en años de practica ser mas benéficas, por su compatibilidad con el hombre, que cualquier otro género de lactobacterias (productos lácteos, col o verduras fermentadas. . .).